“Porque no hay financiamiento estatal que valga. Podemos destinar no seis puntos del Producto Bruto, podemos destinar diez, pero si no hay capacitación y formación docente, si los alumnos no estudian, si la familia no se hace cargo, en fin si todos no trabajamos y nos esforzamos y cooperamos en lograr el bien común, va a ser muy difícil no solamente lograr una mejor calidad de educación sino también seguramente un mejor país. Y a eso los convoco a todos, a los padres, a los alumnos, a los docentes, a una escuela pública diferente.” Así decía, con todas las del honor, la presidenta Cristina Kirchner en lo que fue el pasaje más aplaudido de su discurso de asunción en diciembre del año pasado, en el que aseguraba que tanto ella como su marido eran un producto hecho y derecho de la educación pública nacional. Hijos de trabajadores que llegan a presidentes comiendo de la mano del Estado. Sin embargo, a ocho meses, de las palabras a los hechos, son los propios docentes y alumnos los que han decidido dejar de trabajar y de estudiar como medida de fuerza ante un Estado que, tal como entre líneas lo anunciaba la presidenta, decidió no subir un solo céntimo del magro presupuesto nacional de Educación -porque la responsabilidad y el esfuerzo, alegaba, no le corresponde al Estado. Aún con un muerto en una represión -Carlos Fuentealba – los docentes primarios y secundarios paran al menos una vez por año desde hace dos, reclamando mejores salarios (salarios que equivalgan, al menos, a la canasta familiar que dibuja el INDEC), y lo mismo hacen, tres o cuatro veces al año, los docentes universitarios de todo el país por reivindicaciones laborales aún más elementales como una jubilación digna, nuevos concursos para acceder a cargos, y el cobro de salario por parte de los miles de ad-honrem y subcontratados. La respuesta con la que suelen chocar ante la burocracia Estatal -sea municipal, provincial o Nacional -tal como la que esgrimió Mauricio Macri hace unos días, es siempre la misma: “no hay plata”. Curioso, al menos: ¿será que para el gobierno “nacional y popular” pesa más el lobby de los sectores financieros nacionales e internacionales -como quedó en claro tras el pago al contado de más de 6.700 millones de dólares a los sectores financieros de Europa, Estados Unidos, Japón y China -que el propio reclamo de los docentes?
A esta lucha histórica se le ha sumado un agregado nuevo: los estudiantes. En primer lugar, los secundarios de capital federal, que han visto recortado el presupuesto para becas y viandas y han tomado la semana pasada un total de 15 escuelas, y vuelto a marchar este miércoles al ministerio de Educación mientras los propios docentes de esa ciudad paraban en reclamo de aumentos salariales con un acatamiento casi total. Los universitarios, por su parte -que desde el martes llevan tomadas las sedes de las facultades de Sociales, Filosofía y Letras, e Ingeniería en reclamo de un mayor presupuesto y condiciones dignas de cursada -, se sumaron a los docentes -que se encuentran en las jornadas de paro más fuertes de los últimos años -en una marcha al propio ministerio el mismo día miércoles, aunque unas horas después.
“Esto no es un Pijama Party”: Colegios tomados, marchas y docentes en paro.
Así se expresó, consultado por Clarín, el ministro de educación de la capital, Mariano Narodowski, ante la toma de 15 colegios secundarios que tuvieron lugar durante toda la semana pasada. “Me da pena como educador esta situación cultural, que los alumnos se crean que tomar la escuela es un chiste” declaró muy afectado. Una semana después, era bruscamente interpelado en la legislatura porteña por los propios padres de los alumnos, docentes, y dirigentes de la oposición, ante quienes tuvo que sostener la medida de reducir en un 63% las becas asignadas durante el año pasado, que son la base del sustento económico diario del estudio de los adolescentes de la ciudad.
Los colegios tomados fueron en principio diez, y el número fue en aumento con el correr de los días hasta ser 15 hacia el sábado pasado. Los primeros y mas fervientes en su posición fueron el Mariano Moreno, Mariano Acosta y Nicolás Avellaneda, y la lista la completaron el los normales 1 y 5, y los colegios Esnaola, Fernando Fader, Julio Cortazar, Cerámica Uno, Claudia Falcone, Manuel Belgrano, el Liceo 3 y el Instituto de Lenguas Vivas. Marcharon el pasado viernes desde el palacio de la calle Pizzurno hacia la legislatura porteña, y volvieron a hacerlo este miércoles, en sintonía con el paro docente. “Estamos acá marchando por la misma razón por la que tomamos el colegio el lunes hasta el sábado: por aumento de presupuesto y que se den todas las becas que se solicitaron” -dice Nelson, del Normal Nº5 de Barracas. Y agrega, “Nosotros solicitamos en total este año unas 269 becas y nos otorgaron sólo 75″. De un total de 59.000 becas que se otorgaron el año pasado, sólo recibieron su beca para esta segunda parte del año unos 22.000 alumnos. “Hasta el año pasado yo tenía la beca, y este año la perdí -confesa Nelson. “Es necesaria para comprar libros, útiles, y sobre todo para viajar; algunos hasta llegan a abandonar por falta de becas.” El gobierno, a través del propio Narodowski, salió a dar una explicación: no todos tienen la verdadera “necesidad” de acceder a las becas, que según su punto de vista “generan clientelismo”. De modo que se acortó drásticamente la cantidad de las mismas, que rondaban los 250 pesos por alumno, y al resto se le aumentó a 600 y a otros, los menos, a 800 pesos. Sin embargo, en los colegios de los barrios más necesitados como Villa Lugano el recorte fue indiscriminado y, por otro lado, se violó un artículo de la ley de educación que establece como obligatoria la asignación de un 100% de becas para los alumnos de colegios de reinserción, también afectados por la medida en más de un 50%.
Ante la medida de fuerza tomada por los chicos, las reacciones fueron en general muy diversas. La primera medida optada por el gobierno fue la suspensión de las clases en todos los niveles además del secundario, es decir en primario y Jardín, ante lo cual los padres reaccionaron violentamente contra los alumnos. Sin embargo, el espíritu de las tomas era muy diferente, según explica Juan, del centro de estudiantes del Mariano Acosta: “la idea de la toma fue garantizar primero que los docentes firmen el libro de presentismo y luego mantener la toma haciendo asambleas y debate discutiendo como expandir la lucha al resto de los colegios”. Por su parte, mientras que en algunos casos lo docentes y autoridades acompañaron el reclamo -como en el propio Mariano Acosta, donde además se sumó el profesorado – en otros se mostraron duramente en contra de los alumnos y llegaron a prohibir la toma, como es el caso del Bachiller Urquiza del barrio de Flores. “No pudimos tomar el colegio” -advierte Mabel, del centro de estudiantes. “Estábamos en asamblea la semana pasada para ver que hacíamos, si tomábamos el colegio o no, cuando vino la rectora enojadísima diciendo que eso no estaba permitido, que estaba fuera de reglamento, y llamó a todos los profesores y les prohibió seguir dando clases, y luego nos echaron.”
Por otro lado, los docentes realizaron un paro que afectó a todos los colegios de capital, incluso los privados. El reclamo es un aumento salarial. En declaraciones a la agencia ACTA, Francisco Nenna, denunció “la mentira del argumento de que no hay fondos que esgrime el gobierno de Macri. Hay 1.523 millones de pesos más recaudados en concepto de ABL, Ingresos Brutos y Patentes que el Ejecutivo pretende que la Legislatura apruebe como ampliación del Presupuesto 2008″ ante la respuesta Macrista -que por ahora parece ser la única -respecto de que “no hay fondos” para aumentar los salarios.
“No me Vigas mentiras”: Facultades tomadas, marchas y docentes en paro.

Columna de la Fadu en la marcha que juntó a más de 3.000 alumnos y docentes, el miércoles por la noche al palacio Pizzurno.
Fue el pasado Jueves, y se salvó de milagro: María (o Lucía, o Jorge, o Damián, o Cecilia, o Santiago, etc.) salía del baño del cuarto piso de una de las tres sedes -la más antigua, la más precaria -de la facultad de Ciencias Sociales, situada en Marcelo T. de Alvear al 2.200, cuando una contundente viga de metal, que hacía las veces de “marco en L” de la puerta de uno de los reservados, se le vino encima junto con el revoque y casi le rompe la cabeza. Luego de que los alumnos hicieran público lo sucedido, el asunto no tardó en ser tildado, por el decano de la facultad Federico Schuster, como un accidente menor y aislado. Y realmente lo hubiera sido si, en tal caso, los mismos estudiantes de esa misma facultad no hubieran denunciado, a mediados de Julio -con una toma de la facultad incluida -la situación insostenible, casi inhóspita, de cursada en un edificio con riesgo de derrumbe, que no tiene salida de emergencia ni plan de evacuación, que carece de calefacción y en la cual no entran, en las aulas, la totalidad de los estudiantes, que tienen que tomar apuntes en el piso o en los pasillos. Aquella vez, en Julio, la decisión de la toma surgió luego de un corte de luz que dejó completamente a oscuras a la facultad entera, semanas después de la caída en picada de un ventilador que, nuevamente por la acción milagrosa y confabulada del azar, cayó sobre un banco que carecía sobre sí, en ese preciso momento, de la humanidad de un alumno, lo cual lo hizo otra vez un “accidente menor”. Lo hubiera sido también si no se hubieran desprendido pedazos de una escalera en el otro edifico -el de parque centenario, detrás del Hospital Naval, que funciona en una ex fábrica -ni se hubiera producido tampoco un principio de incendio en la instalación eléctrica. Y así.
Estas graves denuncias, desoídas sistemáticamente por las autoridades, hacen mella en el reclamo más contundente e histórico de los estudiantes de la Facultad de Sociales, que es la construcción de un edifico único de cursada, ya que desde hace varios años que los mismos -caso único de todas las facultades -están desperdigados en tres sedes, la ya mencionada de barrio norte, otra en parque Centenario y una última en el barrio de Constitución (más otras dos subsedes menores). “Desde el año 1998 que venimos reclamando por el edificio único” se queja Andrés, estudiante de Sociología y delegado de prensa del centro de estudiantes “porque los que tenemos todavía se caen a pedazos, esto es un Cromagñón pendiendo de un hilo”. Y agrega “en el 2002 tomamos el rectorado 45 días para que las autoridades se comprometieran a comprar un terreno en constitución, en el cual se construiría el edificio único que venimos reclamando históricamente para las cinco carreras de Ciencias Sociales. Después de esa toma de 45 días se compró el terreno y se comenzó a construir. Pero hoy, seis años después, no sólo que no tenemos el edificio, sino que las obras que comenzaron están paradas hace un año y medio y sólo se cursa allí una de las cinco carreras”.
Así, tras la noticia de la Viga caída en cuestión, el martes, a altas horas de la noche, y en simultaneidad con el inminente paro docente, las tres sedes de Sociales se encontraban tomadas. Además de las tomas, los alumnos que cursan en la sede de Parque Centenario cortaron Corrientes a la altura de Medrano y lo propio hicieron los estudiantes de la sede de Marcelo T. de Alver, que cortaron Córdoba y Callao generando un caos de tránsito.
Pero las tomas no se limitaron a Sociales, sino que se hicieron extensivas a la facultad de Filosofía y Letras -cuyos estudiantes cortaron Acoyte y Rivadavia -, Arquitectura, y Diseño e Ingeniería. Todos juntos, unidos a los docentes agremiados en AGD en Conadu Histórica y al que se le sumó la Fuba, marcharon a Plaza Hussey frente al ministerio de educación el miércoles alrededor de las 19hs. Allí realizaron un escrache a las autoridades correspondientes para luego marchar a la rectoría de la UBA.
El reclamo docente se basa en tres reivindicaciones salariales: 85% móvil de Jubilación, actualización de los salarios al incremento del costo de vida con el respectivo pago de lo adeudado desde el mes de Julio, y que se regularice la situación de los miles de ad-honorem y sub-rentados. “En ingeniería, somos 3.400 docentes de los cuales 1.200 son ad-honorem, otros 1.200 son sub-rentados y mil están en condición regular con sueldos completamente ridículos, no mayores a 1.400 pesos, que es el sueldo de un titular de cátedra” -explica Santiago, docente sub-rentado desde hace siete años de la carrera de Ingeniería. “Yo tengo siete años de experiencia docente y cobro como ayudante de segunda, que es un cargo establecido para un alumno-docente. Cobro más por antigüedad que por el puesto en sí. Y lo peor es que no se abren concursos para que yo pueda concursar y acceder a un puesto de docente común” -se indigna. “De modo que nos hemos adherido al paro y en asamblea en conjunto con los estudiantes se ha decidido la toma de la facultad y la marcha de hoy”. La medida de fuerza implementada, el paro escalonado de 48, 72 y 96 horas (estas últimas sin presencia), se lleva adelante con un acatamiento total, tal como aclara el comunicado de prensa del gremio, en las Universidades de Buenos Aires, Catamarca, Centro, Comahue, Cuyo, IUNA, Jujuy, La Pampa, La Patagonia Austral, La Patagonia San Juan Bosco, La Rioja, Litoral, Luján, Misiones, Nordeste, Quilmes, Salta, San Juan, Sur y Tucumán.
Por su parte, los estudiantes de medicina, han marchado también al propio ministerio en rechazo a una medida implementada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que, en pos de incrementar las plazas para las Universidades privadas tras un acuerdo económico, redujo el cupo de las prácticas en hospitales públicos para los propios estudiantes de la facultad del Estado.
Visto y considerando.
Nula ha sido, de parte de las autoridades, no sólo la respuesta, sino también, el compromiso, la intencionalidad, la preocupación. En fin: sus respectivas responsabilidades como funcionarios -ni hablar de pasión, ni hablar de vocación – que parecen reducidas a acatar órdenes, a repetir mandatos. Juan Carlos Tedesco, el actual ministro de educación, como figura pública, es un fantasma sin voz ni cuerpo. No ha sido capaz de dar una explicación, de emitir un voto, de apoyo o siquiera de repudio, a lo sucedido durante esta semana. Pareciera que el asunto, lejos de tocarlo, estuviese fuera de su órbita. Que estén en paro y movilización permanente los docentes de la provincia de Buenos Aires, que hagan lo propio los de la ciudad en conjunto con los alumnos -bastardeados y demonizados por los medios de comunicación-, y que todas las universidades públicas del país estén en una crisis crónica, tomadas, con paros docentes, desprendimientos de techos de las sedes, accidentes casi fatales, movilizaciones, más de tres en el trasncurso de sólo dos días, frente al palacio que él mismo preside -al menos en los papeles -le parece tan buen programa televisivo como una bunea película, un discruso de la presidenta o un partido de la selección. Ese es el verdadero estado de las cosas, desnudo, la herida por donde se filtra la realidad: la ausencia de respuesta como garantía de la imposibilidad. Hay 6.7000 millones de dólares Cash para el Club de París, pero no hay siquiera un discurso, una aparición mediática o un comunicado hacia la población de un país en el que sus hijos y sus educadores se manifiestan en conjunto. Funcionarios -ministro de educacion, decano de facultad, rector de universidad, presidente de la nación, tenga el nombre que fuere – no son el Estado, ya no lo representan, porque ya no pueden hacerlo; el Estado es y será, en tal caso, la nada, el presupuesto cero, el docente pobre, la facultad expulsiva, el alumno sin beca, la voz muda.
ENLACES:
Blog de AGD en Conadu Histórica, gremio de los docentes universitarios
Edificio Unico Ya! – Blog de los estudiantes de sociales sobre la toma
Pronto mejores y más fotos y videos sobre las marchas y las tomas.





